Escribe: Prof. María Laura Jungblut / Coordinadora área AFA.

Otras Bondades de la Actividad Física.

Bien se sabe que la actividad física es un pilar importante en el tratamiento de la obesidad y desordenes alimentarios. Al realizarla se quema mayor cantidad de calorías porque aumenta el metabolismo basal. Pero no es solo eso, también, por cambios fisiológicos que se producen en el organismo, tiene otras bondades como contribuir al buen humor.

Al descender de peso tomamos conciencia de nuestro esquema corporal.
Cambia el centro de gravedad, y esto trae consecuencias tanto en la postura estática como en la dinámica (por ejemplo: el caminar). Hay que estar alerta a esos cambios. También al desaparecer la grasa, el cuerpo entra en crisis, una crisis que me indica justamente que voy por buen camino. Para mermar esos cambios, la actividad física es de mucha ayuda.

A su vez, la actividad física nos predispone de un excelente humor, porque al realizarla se liberan endorfinas, las endorfinas son las hormonas del placer. Se las llama de esta forma porque son hormonas que desinflaman, si hay una contractura muscular o dolor de cabeza.

También contribuye al cambio de ánimo ya que se oxigena y nutre más el cerebro. O sea que al terminar la clase se esta de mejor humor, mucho más lucido, con otro predisposición.

Pero lo más importante es que realizar actividad física tiene que ver con la filosofía del centro terapéutico, pues significa tomarse un tiempo para uno y ocuparse de ese cuerpo postergado para mejorar la calidad de vida.