EL REGRESO
Regresar es volver a donde se estuvo.
El regreso, en términos del tratamiento que realizamos en el Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna, es una de las cosas que hoy nos dan mayor perspectiva del trabajo que hemos hecho y que tenemos que hacer.
¿Por qué?
Porque hoy la gente que vuelve nos esta diciendo con su acción que lo que había encontrado aquí le había hecho bien, entonces viene a buscar eso que le había hecho bien ya sea porque lo perdió por no venir o porque viene a buscar mas de eso que tiene y le hace bien.
Pero nos está diciendo también que confía hoy en nosotros como confió alguna vez.
Y por qué confió alguna vez en nosotros?
Porque fuimos lo diferente. Porque lo sorprendimos con una propuesta innovadora y eficaz y con un discurso potente y fresco.
ES POR ESO QUE HOY NO SOMOS LOS MISMOS AUNQUE SEAMOS LOS MISMOS.
ES POR ESO QUE NUESTRO DESAFÍO PERMANENTE ES SER DIFERENTES Y QUE NUESTRA DIFERENCIA SEA SORPRENDENTE.
Las personas que regresan buscan el “corte” porque el “corte” alguna vez les dio paz.
Vuelven a buscar “esa paz” y se sorprenden porque lo que encuentran hoy no es exactamente lo mismo que encontraron en su momento. En todo caso lo que encuentran es igual de bueno pero hay nuevas cosas que las sorprenden porque nosotros, en el tiempo que el paciente a transcurrido sin venir, hemos cambiado mucho, hemos evolucionado potencialmente de unos años a esta parte. Si bien ofrecemos la misma contención y posibilidad con los mismos resultados positivos, también sorprendemos con el modo en que lo hacemos, con la técnica, con el equipo de psicoterapia y con la dinámica grupal.
Nuestra mayor población es hoy de pacientes que regresaron, y eso nos da a pensar que venimos trabajando bien desde hace muchos años.
Es verdad, hay pacientes que no se atreven a regresar porque recuperaron kilos y sienten vergüenza. Hay que tener en cuenta que la vergüenza es un gran aliado de la adicción.
La persona que intenta varias veces dejar en realidad se siente avergonzada de no tener el poder por si sola de dejar, entonces, por un lado el que intenta varias veces muestra su gran deseo de dejar, y esto es muy valioso, pero por otro lado muestra su imposibilidad de hacerlo solo.
En la medida que se queda anclado en la vergüenza se aísla y cuando se aísla consume.
En síntesis, vergüenza es funcional al consumo y es una de las manifestaciones de la adicción y, el adicto se pasa la mitad del tiempo consumiendo y la otra mitad avergonzado de lo que consumió y así no consigue salir.
El mensaje es: “no atiendas a tu vergüenza, atiende a tu deseo”. Cuando una persona intenta dejar veinte veces, veinte veces mostró su deseo de dejar, que no haya podido tiene que ver con el problema.
No quiere decir que es inepta en el dejar, por el contrario, si su deseo es enorme solo se tiene que dejarse ayudar porque en ninguna adicción se puede sólo.
Con respecto “al regreso” hay algo que me interesa remarcar: LA ALEGRÍA.
La alegría de ver regresar a un paciente es directamente proporcional a la pena que nos dio que se vaya.
No estamos aquí para juzgar o criticar, esa es la fantasía del que siente culpa.
Para nosotros un regreso es un festejo, son “brazos abiertos”.
En ese regreso nos están diciendo muchas cosas lindas.
Nos dicen que “quieren con nosotros”, que “quieren de nuevo”, que “no bajaron los brazos”. En definitiva, que les quedo la impronta, la marca de que éramos su ayuda y eso para los que trabajamos en esto es reconfortante.
Que te vuelvan a elegir significa que te valoran, mas aún si lo hacen después de haberte comparado.
Lic. Berta Spaini